Ir al contenido principal

Ecopoemas

Carolina Ravassi


Si este es el preámbulo del Niño

y se fritan huevos en los techos

y se vende sombra en los semáforos

cómo será con el Niño encima

llamando la atención

haciendo pataletas

vomitando

a los que se abanican la molicie

y las flatulencias en el parlamento


Itagüí, abril 10 de 2023

 

***

 

Humo

 

... tierra cocida al fuego...

José Lezama Lima: “Saint-John Perse: historiador de lluvias”

 

Hectáreas de páramo incendiadas

Crepitar de gota solvente

Cambios bruscos de chispa en viento

Quema pastizales

y sobrevuelo comandado

a las columnas estacionarias

La fase de control se despide

como el frailejón ascendente

“Vemos un área de difícil acceso;

brigadas de socorro capitalino;

descargas de líquido retardante en aviones;

el apoyo tomará la máxima contundencia”

Las llamas amenazaron la comunicación

quemaron las mangueras delegadas

“Kilómetro cuarenta y tres

del cacerío”

El incendio más grande tiene dos días

de los diez forestales

“fuego exudado”

atributos del sol

 

El Pedregal, enero 24 de 2024

 

***

 

Reporte Cundinamarca y Boyacá

 

El mar de fuego lavará la ignominia,

se hará llama la tierra y lumbre el polvo.

José Emilio Pacheco: “Malpaís”

 

Unidades bomberiles tras pirómanos

Crujir de rayos  vegetación nativa incontrolada

Manual sin carrotanques

Rostro de veinticuatro horas

(inclemencia volátil

punto de cuenca abrasador)

Negro balance encarecido a urgencia aérea

 

El Pedregal, enero 24 de 2024

 

***

 

Azarosa extinción de cien años

Crecer a la altura del hombre

y prenderse al fuego

Toriles huidas

al eje de la quema

resplandor terrenal

cortado por el límite montuno

escoba de combustión

línea centrífuga

 

Topos abriéndose paso

en la tierra de un guante

 

Búho con “fractura cerrada en miembro superior izquierdo”

inflamaciones y demás

 

Veterinarios untando quemaduras de puercoespín

 

Avalancha a la ciudad nevera

(al acondicionado aire de secretaría

mutación climática  crema solar

deportivos trajes en bici

sombrillas a descuento)

de los cuadrúpedos y los alados temores de páramo

excursión forzosa

refugio de sopetón

 

Solidaridad de sánduches y frescos

y avisos a los competentes

entrevistados con el incendio de fondo

 

El Pedregal, enero 25 de 2024

 

***

 

Nacientes irrecuperables

Desventaja topográfica de cinco horas

Mancha negra de toda una montaña

Foco boscoso inflamado

El aire  asmático  no es respirable

Comunidades voluntariosas

capa  olor extenso de cumulonimbos

labios brotando resecos (y sus mantecas aplicadas)

gabinete mezclado

encías de embalse

 

El Pedregal, enero 25 de 2024

 

***

 

Danza avivada

Aquí un perfil

que hará del monte lumbre

y del emporio fenomenales ahogados

 

¡Brinquen lesiones  fracturas unificadas!

¡Revivir de partes de intranquilidad!

 

Los viveros se fugan

de la obligación terrestre

Sí crisis  desabastecimiento

restauración de alta fauna

especies en refloresta

oh planes pilotos

oh estudios de acciones

oh la infracción ambiental

las circulares potables

el uso medido

las fugas de brisas y de bocatomas

 

Se avecina el mes más crítico

el del sollamo

 

El Pedregal, enero 26 de 2024

 

***

 

Remate

 

Ha granizado

han volado tejas altas

se entraron los ropajes

las patas descalzas resbalan entre contenedores

las zonas verdes ennegrecieron y las calles probaron bocado

jugos turbios

bálsamo paliativo sobre el escozor fibroso

“¡Está lloviendo!” (jerga atiutópica)

exudamos levantando la piel

dirigiendo el chorro al matero

la lengua al torrente

 

San Pío X, enero 27 de 2024

 

***

 

Manatí, Atlántico

 

Lo que eran metros

reglas de profundidad hundidas

ahora son embarcaciones tostándose

 

El río es un arenal

 

La estría de agua se disloca

al paso extraño de las motos

donde antes peces y atarrayas

 

Los pozos no abastecen el ganado

y el ganado carraspea el pastizal

como el hombre no baja la mordedura

 

Tubos que no desprenden

por tener reptiles encallados

que murieron en la esperanza del potable

 

Al final habrá que ir por agua al mar

“agua pura ante los peces”

 que “nunca ha de saciar la sed humana”

 

San Pío X, enero 31 de 2024


___

Sarabatana. Revista Independiente de Literatura, Montreal, Canadá, año 2, N.° 4, marzo de 2024.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nanila

Belal Alshugri, 2021 Ha cuidado y la montan como si fuera de ella los niños, esos chillones que la abuela, su dolor, lágrima a cuatro ojos, le dice que no los mime, ni les hable de cerca porque, son así, les terminan debiendo. La vida entregada a quien no es de uno, ni uno de él, esfuerzo que no entra en la familia de sangre cercana, la de en Cristo y la natural es diferente; el problema, si es uno, de los levantadores de hijos que no son suyos: también, con su diferencia, el no acompañamiento seguido, pienso en un beato que no tuvo hijos pero vive, por temporalidad de tres años, con mujeres de uno a dos hijos, no se le han conocido más. Pero regresemos, luego si él se interesa aparece, a la muchacha que come mierda en las Illes Balears: se quedó guerreando la vida —agregamos acá otra raíz: la migración y las nanas, las cuidadoras en sentido lato—, a ver si abre un tercer piso, segundo para la propiedad, una casa y asegurarse algo de la adultez. La llaman dos abuelas, pasemos a esto, q...

Cinco haikus

 Insa Osterhagen, 2018 Vieron un piojo orondo en mi cabeza. Mamá lo busca.   El Pedregal, mayo 10 de 2025   ***   Cierra los ojos. La abuela puso el hilo: rodea el diente.   Faltó un dulce. Parte uno con la boca y da la mitad.   El Pedregal, mayo 11 de 2025   ***   «¡Un avisporro se come mi banano!» Y no lo quita.   El Pedregal, mayo 27 de 2025   ***   Alimentamos las lombrices con dulces: una bolsada.   El Pedregal, mayo 30 de 2025   ___ Bicicleta de Papel. Revista de Literatura Infantil y Juvenil ,  N.° 4,  Zapopan, México, julio de 2025.

Doble ele

Renan Braz, 2026 A M. A.   Por asistencia fue que recobré el nombre del bailarín, el cervatillo, los resortes-piernas del desenvuelto. Le había cogido la maña, por guacharacoso, revolón y avispado, y era verdad, o al menos da indicios de bailarse hasta un zancudo, de recibir los días a salto y encarame. Si no hay dispuestas, y venga dele, muévalo que ese «rocito» se baila así; otra cosa el bullerenge o «La marcha de guerra» (himno). De haberlo llevado a la sesión en el corregimiento a cinco minutos, dos motos una la del «paisa» y otra de monteriano, allí se pondría encima de las informáticas-dos a cardio y certamen. Ay de enseñarle Faz de Chicote (funk), o el Baiana , mejor los dichos, unas sesiones de solos-coreografía, o jornadas institucionales dando cuenta del milagro hecho compostura, insistencia y quiebre. Para contarle que yo una vez con la bachata mona en territorio enemigo, bus y guayabo, bebidas hidratantes, noche en finca extraña (siesta para «curarnos»), ella diz...