Ir al contenido principal

Tráelos a presente (I)

Emad El Byed, 2024


I

Kafr Bir'im

 

Testimonio de Elias Chacour,

arzobispo de Galilea

 

Cierto día

un judío vino del pueblo

de donde salimos refugiados

Quería contratar a gente para que trabajara

nuestros propios campos de higos

El primer año acompañé a mi padre y a mi madre

desde Jesh

Padre y madre recogían los higos que plantaron

Siempre lloraban y oraban

«Dios, ¿qué hemos hecho?»

 

Itagüí, noviembre 5 de 2023

 

***

 

II

 

Solo sacamos de la casa

las llaves

 

Y han arrodillado las pajareras

de la moldura sana apilaron un cantón

arrebataron las desnudeces heridas

enterrándolas con sus nombres barajados

 

Pudrieron los desuellos cavando

haciendo de la ciudad

una cantera

 

Afilaron los vacíos y con ellos embistieron

 

Las terrazas son patíbulos

trampolines a la luna abatida

oficio de cadetes

«peñasco de las águilas»

 

Del tumulto no salen años

salen generales repartiendo victorias

metiéndose por los corredores

abriendo sonrisas a metralla

desvaneciendo los espejos y fragmentando la solidez

con su traje de salón

 

Qué va abrir una llave

la espesura de lo aciago

el pétreo cubo invasivo

el paralelo asalto de las murallas

absortas en la molestia de la pica

llena de sol para gritar cascotes

frente de las balas y objetivo de la era

 

Ay del brusco hueso

del talle exánime

colgando entre las banderolas

mecida por el tormento y apurada por los instantes

que reclinan la palma

que no la vuelven a parar

maleza que es para los granos

sima angosta

quimérica sucesión

 

A quien le ocultan el rostro

se disminuye en tolvaneras

que penden

de las espinas sacadas a los aldeanos

de sus más vírgenes ropajes

 

Solo sacamos de la casa

la pesadez del recuerdo

 

San Pío X, noviembre 6 de 2023

 

***

 

III


Los clavados de los misiles

al «pantano rojo»

chigotean las nubes que emigran

atraídas por las estelas

de la tierra de promisión

Se taladran a gusto

pólvora enroscada en los velos

mustia prolongación reptil

origen latente a «antifaz de fósforo»

insomnio recibido

Son prolongaciones malsanas

amargos latones

truenos calculados a la medida

del que huye en dirección al blanco

del que recula a la arrogancia del sopor

se consume entre el escalofrío

esplende en bengala y se extingue

al pie de los sentidos

también feroces

que encaminan sin parar

Son diminutas las estampidas

que la expansión discurre

como manoteando un cacho de niebla

su respirar tanto crujir reciente

Todos acumulan un «sopor añoso»

que a falta de despertarse se vuelve muda mueca

lirio tuerto

inmolación en espiral

Son sustancias destempladas

follaje diseccionado en bermellones

trasplantado a la eternidad que los socorra

a la raíz pronta de lo áspero

cementerios boquiabiertos que designan la ciudad

y se dividen por los huecos en las nubes

las barbas taladas

 

San Pío X, octubre 18 de 2023

 

***

 

IV

 

El golpe les cae del cielo

a los sitiados

y se introduce por agua y tierra

haciendo migajas

traspasando costuras pungentes

deshaciendo la plenitud de una construcción

que expira y arde

Si escuchan la bomba

es porque no les va a caer encima

el rasponazo de almas

el llanto emboscado

dolor de fuentes

rocoso pecho mohíno

delirar de combustiones en órbita

No hay lustre

ni combustiones que no sean mandadas

plan mapeado en escritorio

comunicación a retenes y guardias injertos

figurillas arrugadas que apuntan al inmóvil

a la tierra que pisan

botas tuertas

dedos golosos

de negación

de sangre futura

Devorarse para probar bocado

y retinas suaves

caudal a abrir con pinzas

a pasar con arañazos

lo que duele a quien gime

lo que mana

del palestino

del internacional

que se metió en la mira

y tapó el disparo

 

San Pío X, octubre 12 de 2023


___

Contrapunto, Alcalá, España, julio 19 de 2024.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nanila

Belal Alshugri, 2021 Ha cuidado y la montan como si fuera de ella los niños, esos chillones que la abuela, su dolor, lágrima a cuatro ojos, le dice que no los mime, ni les hable de cerca porque, son así, les terminan debiendo. La vida entregada a quien no es de uno, ni uno de él, esfuerzo que no entra en la familia de sangre cercana, la de en Cristo y la natural es diferente; el problema, si es uno, de los levantadores de hijos que no son suyos: también, con su diferencia, el no acompañamiento seguido, pienso en un beato que no tuvo hijos pero vive, por temporalidad de tres años, con mujeres de uno a dos hijos, no se le han conocido más. Pero regresemos, luego si él se interesa aparece, a la muchacha que come mierda en las Illes Balears: se quedó guerreando la vida —agregamos acá otra raíz: la migración y las nanas, las cuidadoras en sentido lato—, a ver si abre un tercer piso, segundo para la propiedad, una casa y asegurarse algo de la adultez. La llaman dos abuelas, pasemos a esto, q...

Diez poemas

Humareda , Alejandro Zapata Espinosa, Bello, Colombia, 2026 Desvío al agobio   La mullida tristeza el falso accidente concebido las iniciales del perdón la querencia y sus mutismos parcos el hocico y su tijera atascada.   Barbosa, abril 27 de 2025   ***   El apuro ventisca una ráfaga que comprende la edad y la ruta del fruto que aró sobre entregas y pausas las vacantes al regadío de la tripulación hirviendo el laurel contando la mañana y el despojo.   El Pedregal, abril 30 de 2025   ***   El golpe corto en la planicie cara. La sangre que ha de salir fue jugo para el cansancio. Se bebe y el dolor colmado inhibe otra zona el vaso o las glándulas. Y como nadie recoge al herido la calle se acolchona al rostro y solo puede verse cuando recula.   El Pedregal, mayo 4 de 2025   ***   Se adjudica un cálculo entreabierto para decir esta enfermedad me pertenece ...

Salidas la papa

Formación , Alejandro Zapata Espinosa, Cacerí, Colombia, 2026 Les he pedido tres veces lo mismo, a falta de pruebas, como si les deseara instalar un guion, algo de más al reglamento, la sentada una mesa después de las que atienden y sus familiares (el borracho que jura haber traído moto, cuando lo subieron a otra; el bebé que exige su carrito y se despide del paisa (él con el palillo en los dedos y la madre, o la hermana, sonriéndoles, bendito Dios); las cervezas bebidas, hasta ahí; las gaseositas y el cambio contado. Papitas de diecisiete, manzana o uva, y la espera, los jugadores de fútbol (equipo de tres personas), los ciclistas, los trotadores, y la llegada, por la mujer de rosa, de las papitas, el huevo cocido en dos, las papitas sin sal, échele que no sale, las salchichas partidas y el palillo (trae las servilletas, otros palillos), antes preguntó qué salsas: roja y rosada, y dele. Tras cuatro días, cinco desde una vez en abril, ya me entienden apenas llego. Termino y bebo de a p...