Ir al contenido principal

El líquido

Grayscale Media, 2024


Nuestras bocas están igual de secas que los grifos, expectantes de un chorro que ascienda con la presión suficiente para rellenar la tubería, ya que el pozo que tenemos no podemos usarlo, y sorprender los tarros y los bidones vacíos con un tanto de agua que sirva para las ollas y una que otra herida resecando la pierna. Es de noche y el pequeño se acurruca frente a la llave, invocando el agua, atrayéndola, absorbiendo la corriente en donde sea que languidezca, tan lejos de las lonas y las telas regadas, colapsando la capacidad del refugio, las bocas que puede alimentar el número que estaba planeado, bebida por la premura de otra parte: del muro para allá, donde la tecnología de riego avanzado y la agricultura de precisión no es demolida, y aguardan el fruto mas no el simple líquido, la gota que nos podría endulzar la lengua, esponjar un poco la resquebradura; se imagina yendo a gatas por el tubo, girando con las circulaciones de la distancia y escalando la parte final, donde lo apuntan con un fusil de asalto, le confiscan la botella, «arma cortopunzante», «bomba artesanal», y se desliza como un bulto, sin fuerza que lo devuelva al campamento, piedra que detendrá el chorro nunca ha de  surgir.

 

El Pedregal, enero 20 de 2025


___

Bitácora del Pequod, «Agua», México,  vol. 2, febrero de 2025

Comentarios

Entradas más populares de este blog

«Del Paraíso a la Nakba: 75 años de la resistencia Palestina»

Volante Presentación enmarcada en la iniciativa española "Poesía por Palestina. Versos contra el genocidio" del 20 de enero (enero 21 de 2024).

Iván Cáceres o el sueño performático (I)

Cortesía de Iván Cáceres Alejandro Zapata entrevistó al artista contemporáneo Iván Cáceres (La Paz, Bolivia, 1976), partícipe de la exposición Latinoamérica: arte y ciudadanías críticas ; conversaron sobre los fundamentos de su obra, es decir sobre los sueños, la psicoarquitectura y la máquina que le sugiere Medellín.   1. ¿De qué sueño eres rehén?   A veces me he preguntado desde cuándo soy un rehén, y a pesar de que el tiempo ha transcurrido, me he dado cuenta de que es precisamente la palabra el «medio», es decir, soy un medio: los sueños han hecho de mí un rehén para transmitir lo que ellos quieren mostrar. En ciertas ocasiones llega un momento agotador: aparece un sueño, aparecen dos, tres, cuatro, y así sucesivamente todos los días. En las mañanas los empiezo a registrar, nacen con una mancha, nacen con un boceto, tan rápido, tan rápido que duran dos o cuatro segundos, máximo seis, y con el tiempo se han hecho muy elaborados. Y estas formas de información que uno recibe,...

Para que nadie vea

Farmento de la portada de Milagros Sefair El campo está despierto alrededor de ti en el cuadro Najwan Darwish: Elegía de un niño dormido   Sobre los escombros de tu casa, niña, y abrazando un peluche — si es que te enteras que lo abrazas único muelle entre las rocosidades y los edificios maltrechos — estás. Fátima Shbair te fotografió en Beir Hanoun, Gaza, cuando los palestinos reponían sus albergues intervalo de cese al fuego. ¿Es tu hogar, niña, y son esos edificios agujereados y escuálidos los hogares de tus vecinos? Once días de combate para una calma desde la cual divisas como si hubieras aparecido allí la devastación que figuras en tu contra.   Quién sabe si la niña cuando abraza al peluche es al peluche a quien abraza... O quién sabe si es a alguien más: a quien no ha encontrado.   Pero, repito, quién sabe: todavía nos aturden las bombas que, ¡lástima por ellos !, no dieron en el blanco... Y nos aturdirán las ...