Ir al contenido principal

«Motivo del conteo», «Aldehuela pesares» y «Tordo montera»

Una boca llena de dientes, Gonzalo José Bartha, 2018

Motivo del conteo

 

Mueren los aullidos

en la fecha invernal

las cantinelas seriales

o un lirio pertrechando

variación de carroña.

Lo festejan en presidio

suya la cuenca alzada

el corcho que abre a su afán

para tumefacto de veces.

Alguna manera

de salir virgen

es la que se equivoque

el palomar de vecinas

cortes arrojadas o ciego

tamaño del fusil espurio.

 

Fátima, septiembre 9 de 2025

 

***

 

Aldehuela pesares

 

Forjaron la aldea a mazos de estiércol,

en nueve años, polvera a extramuros, grillo inocente,

y las bases, apostura del tesoro,

el silencio al que se tienden,

hoy es nevada,

los camiones, las carreteras que dan al volado.

Es una suerte que descubrieran

las piltrafas ratoniles, los comunales hueseros

que antes fundaron nación entre perdices, y ahora

les queda malgastar el ojo

en pellejos mendicantes.

 

***

 

Tordo montera

 

En la entrada última del resfrío, por ocasión del sismo y las carajadas vecinales,

el bastón rumboso de un carmelo toca la sentencia y la disculpa,

sentándose en la esfera del mausoleo, que es el santo ramal o iniciado volantín de confianza,

y dando los bienparidos a los intendentes que allí honran el desguace, el aúllo,

las tentaciones de ocio, proverbio que una máquina financiera ha recopilado en amenos tertuliones,

el gustico de las gentes-golf, de montos para evadir la minucia,

lámparas acostumbradas a una taza en el puesto que mandaron entronar con el golpe de colmillo del que sufrió el bulto puntiagudo en la circunstancia espaldera,

liquidación.

 

Villa Paula, septiembre 14 de 2025


___

Nuevos comienzos. Antología poética digital, Caracas, Venezuela: Poesía Increíble, 1.ª edición, octubre 2025.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

«Del Paraíso a la Nakba: 75 años de la resistencia Palestina»

Volante Presentación enmarcada en la iniciativa española "Poesía por Palestina. Versos contra el genocidio" del 20 de enero (enero 21 de 2024).

Colado

A cat standing on it's hind legs , Louis Wain Eran las ocho en punto: saqué la arepa, el quesito, el huevo, el tomate y la cebolla de la nevera y me puse a hacer el desayuno estirándome a ratos, bostezando como si un diablillo apretara el botón de bostezos recién acababa de cerrar uno, y escuché las voces afuera: los niños de la del tercer piso yendo al colegio. — ¡Mami, mami gas! — ¡Gabriel, córrete, no pises eso! — Y se dirige a la amiga de enfrente — . Mana, ¿es del tuyo? — ¿Del tuyo qué? — Pues esto. — No, qué va ser mío mana. Abrí la puerta y era, para el gusto del ayuno y los dolores musculares, un charquito ya estancado de bilis con dos grumos de hojas; la bilis se detuvo terminando la escala y se estancó a lo largo del borde. Por lo menos los pasitos de los niños ni de la regañona le dieron arabesco de suela; pero el artífice de la sopa, el dueño de esos deshechos gástricos, el gatico, maullaba, queriendo entrar a mi casa, bregando a abrir con su tozuda cabezita...

Para que nadie vea

Farmento de la portada de Milagros Sefair El campo está despierto alrededor de ti en el cuadro Najwan Darwish: Elegía de un niño dormido   Sobre los escombros de tu casa, niña, y abrazando un peluche — si es que te enteras que lo abrazas único muelle entre las rocosidades y los edificios maltrechos — estás. Fátima Shbair te fotografió en Beir Hanoun, Gaza, cuando los palestinos reponían sus albergues intervalo de cese al fuego. ¿Es tu hogar, niña, y son esos edificios agujereados y escuálidos los hogares de tus vecinos? Once días de combate para una calma desde la cual divisas como si hubieras aparecido allí la devastación que figuras en tu contra.   Quién sabe si la niña cuando abraza al peluche es al peluche a quien abraza... O quién sabe si es a alguien más: a quien no ha encontrado.   Pero, repito, quién sabe: todavía nos aturden las bombas que, ¡lástima por ellos !, no dieron en el blanco... Y nos aturdirán las ...