Ir al contenido principal

Ágape

Manteniendo la pureza, Matsui Fuyuko, 2004


Y maldito serás tú en todo lo que hagas.

Deuteronomio 28:19

 

Gusanos reyes

a qué van de hambre en hambre

partiendo eccemas y degustando visos

por temporadas de estruendo

y cánticos de renuncia.

Parten ya del soplado en cúspide

al festejo hueco, a suceder a la pala

y derretir los abonos.

Y hacen de la raspadura garito

para la ingente intermitencia

de varios y achacosos propios

que traen su inopia al látigo de vientres

a la cantera virgen

cuidada en toda una vida de sujeción

y ahora depuesta al material baldío

a la rapiña

a los lambetazos que harán del hombre huego

basurilla al trote de patadas.

Otros podrán comer el voto

investido en esencia y betún

pero trocado al primer negociante

por frijoles y cáscaras de codorniz

por granos y parásitas verrugas

a repartir entre glotones

de ídolos de carne macheteada

y jovenzuelos traspasados al carbón.

Que también polvo comen

el apetito es estratega

y pasan los bolos escupidos

al derredor mendicante

a la basílica raspada

a los tajos que reducen

y precipitan el colmo.

Parásitos progresivos

dan a oler la fórmula chorreada de cal

dispuesta a abrir paredes

y silenciarse para dar toques de píldora.

Hay tantos que el mantel se cambia

con el sumo permiso de los comensales

que tan pronto como desocupan su silla

pasan a engordar el comedor.

 

El Pedregal, junio 14 de 2024


___

Antología 2024, X Encuentro Internacional de Poetas del Cupatitzio, Uruapan, México, noviembre de 2024

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nanila

Belal Alshugri, 2021 Ha cuidado y la montan como si fuera de ella los niños, esos chillones que la abuela, su dolor, lágrima a cuatro ojos, le dice que no los mime, ni les hable de cerca porque, son así, les terminan debiendo. La vida entregada a quien no es de uno, ni uno de él, esfuerzo que no entra en la familia de sangre cercana, la de en Cristo y la natural es diferente; el problema, si es uno, de los levantadores de hijos que no son suyos: también, con su diferencia, el no acompañamiento seguido, pienso en un beato que no tuvo hijos pero vive, por temporalidad de tres años, con mujeres de uno a dos hijos, no se le han conocido más. Pero regresemos, luego si él se interesa aparece, a la muchacha que come mierda en las Illes Balears: se quedó guerreando la vida —agregamos acá otra raíz: la migración y las nanas, las cuidadoras en sentido lato—, a ver si abre un tercer piso, segundo para la propiedad, una casa y asegurarse algo de la adultez. La llaman dos abuelas, pasemos a esto, q...

Diez poemas

Humareda , Alejandro Zapata Espinosa, Bello, Colombia, 2026 Desvío al agobio   La mullida tristeza el falso accidente concebido las iniciales del perdón la querencia y sus mutismos parcos el hocico y su tijera atascada.   Barbosa, abril 27 de 2025   ***   El apuro ventisca una ráfaga que comprende la edad y la ruta del fruto que aró sobre entregas y pausas las vacantes al regadío de la tripulación hirviendo el laurel contando la mañana y el despojo.   El Pedregal, abril 30 de 2025   ***   El golpe corto en la planicie cara. La sangre que ha de salir fue jugo para el cansancio. Se bebe y el dolor colmado inhibe otra zona el vaso o las glándulas. Y como nadie recoge al herido la calle se acolchona al rostro y solo puede verse cuando recula.   El Pedregal, mayo 4 de 2025   ***   Se adjudica un cálculo entreabierto para decir esta enfermedad me pertenece ...

Salidas la papa

Formación , Alejandro Zapata Espinosa, Cacerí, Colombia, 2026 Les he pedido tres veces lo mismo, a falta de pruebas, como si les deseara instalar un guion, algo de más al reglamento, la sentada una mesa después de las que atienden y sus familiares (el borracho que jura haber traído moto, cuando lo subieron a otra; el bebé que exige su carrito y se despide del paisa (él con el palillo en los dedos y la madre, o la hermana, sonriéndoles, bendito Dios); las cervezas bebidas, hasta ahí; las gaseositas y el cambio contado. Papitas de diecisiete, manzana o uva, y la espera, los jugadores de fútbol (equipo de tres personas), los ciclistas, los trotadores, y la llegada, por la mujer de rosa, de las papitas, el huevo cocido en dos, las papitas sin sal, échele que no sale, las salchichas partidas y el palillo (trae las servilletas, otros palillos), antes preguntó qué salsas: roja y rosada, y dele. Tras cuatro días, cinco desde una vez en abril, ya me entienden apenas llego. Termino y bebo de a p...