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Mostrando las entradas de mayo, 2026

La fuente

Kiki Suárez, 2025 Amanecimos, los audaces, los que soportaron la modorra, el equipo cansado, los que sacaron a las tías de su cálido chisme entre abrigos y cafés con leche en termo, y se nos unieron los que apenas se quitaban lagañas y se olían el trago. La niebla ocupaba a Estrella Vieja, la matriz de los Bedoya y de los que andan bajo sus alas, los palos y el sendero por donde llegó un pegado, otro amanecido a beber y a bailar con las que habían (iba al pueblo, a extender la noche gallera, entre bizcochitos, a dormirse en las bancas o a ser carga de un caballo). El que ayer se durmió no sabemos dónde le volteó la cara al primo mayordomo que casi se muere tragando su vómito: le medio limpió y salió a recibir su vaso lleno, la mano de la hermana. Los perros, ¿desde hace cuándo solo se bañan con la sorpresiva agualluvia?, se acostaron en los cambuches para los que fueron verticales y no le dieron gusto al sueño; solo uno, perdido, en busca de su amo o de un hueso del sancocho anterior, ...

Pasilla (XI)

Lavares , Alejandro Zapata Espinosa, 2026 I   Johnson en El Bagre, para fascinarlo en la cognición de la compañera (la veo en otra persona, andando al tiempo sin remilgos, dueña de canturrear el sol medianero, entregada a sí, que es donde mejor se ha visto, no obstante ser-otra): acaso en espacio, los habrá, vereme con los monodocentes en noche de mosquitos, el desarrollo del probable en la secuencia de semanas pactadas: «Hay entonces dos momentos de la belleza: la alegría ante la aurora misma y el canto (ya veremos más adelante esta cuestión donde la estética se bifurca)»: agregué una ese a momento , error mínimo de digitación en Dussel: recomendaría este y otras hipótesis a la esteta (como el de Mariátegui sobre el amor, cuando era menos que ahora: ninguno dirigiéndose a naide), y encauzarla —posibilidad lectora: encuentros de medio año: luz de una década— en lo teológico y nos fuimos para Brasil, de tener suerte: porque ni a Ayapel fue invitada, cuando se probaron los medios...

Programática

Sociedad Argentina de Escritores (SADE), filial Partido de La Costa (2026) «Las palabras también intentan pensar la historia. A veces desde la emoción, otras desde la reflexión política sobre los conflictos, los pueblos y la soberanía. Compartimos “Programática”, de Alejandro Zapata Espinosa, un texto que invita a mirar la cuestión Malvinas desde una perspectiva crítica sobre el poder, la guerra y el destino de los pueblos»: Sociedad Argentina de Escritores (SADE), filial Partido de La Costa (2026). Desembala el conflicto interburgués por solución antiimperialista: la seducción del engaño como partes «superiores», en lo que tienen de mezquinas fórmulas para acabalgar a los rasos: frente de pueblo en la guerra que accione su destino por asunción propia: tratar al enemigo con o sin apoyo, cobrarle el beneficio de isla ajena, atreverse para sí, reagregarle a los miles una suerte más que no mediatice los intereses británicos: el dominador fuera de mesa, excluido de funciones que no son suy...

Contraesquizofrenias

Imagen tomada de internet e intervenida por Mal de Ojo , 2026 La demagógica payasada Triste el comentario de un cercano decidiéndose por una de las dos fórmulas actuales, azucarera (diría caucana pero le salieron adelante) o costeña, en el marco (repertorio, plancha o evento) presidencial de estos días, y eligiendo a la primera, elección de muy fácil seguimiento: respaldo del quemado exsenador, gritos y suposiciones (misticismo clase alta, sentible en carne por los de abajo) que, más congoja aún, se cree el susodicho, el bueno del padre. Menciono los gritos y tiene que ver, además de los espectáculos —estadios-tribuna; mesa radial-discoteca—, con «el lenguaje militarista en educación y cultura», el saludo a la bandera, los gestos que aseguran como habitus los reservistas de esquizofrenia declarada. Los dos se deciden por asegurar la nacionalidad, el patriotismo desde el mínimo que ocupan en su defensa. Contradicción invisible que de todas formas hace a la otra coquita, a la reportera...

«Entre las piedras...»

Hans, 2012 Entre las piedras enredó la corriente un clavelito. ___ Hotaru , «El haiku en español», Sevilla, España: La senda del haiku y Asociación Cultural Yume, N.° 9 , abril de 2026.

Cantuno

Michael, 2019 Vedó la cumbre una loba pesares en su flaqueza los gusanos lentos bajaban al peregrino a donde «el sol calla» erguida en hambre subyugando aquel desierto de la mudez por aurora final a la belleza invitación de codicia leve apartó el ascenso y gustó en su mandíbula el pálpito acabado otro menos.   Aguas Calientes-Cáceres, abril 12 de 2026 ___ Antología Dante Alighieri , San Rafael, Argentina: Ana María Manuel Rosa Editorial y Alianza Italo Hispano Argentina El Jardín de los Poetas , mayo de 2026.

Nunqueno

Lévita , Alejandro Zapata Espinosa, 2026 Las llegadas terminan por dificultarse: es la demora los que venían, anuncios trocha, en moto (y la moto seguía a la ciudad, a rasparse sin sentirlo): y un furgón ladeado nos tiene a la espera. Siete y veinte. A las ocho, por orden rectoral, debemos haber microsocietarnos el colegio: el gusto por lo incumplido, y la inevitabilidad de oponerse, y el poder en juego que nada tiene para decir (infórmese y calle), resbalan el frío acondicionado por el lado gustoso del aburrimiento: compiten la pereza y el cansancio: pónganse a mi nombre, a dañar sanos lineamientos, rondas que no fructificaron: los haraganes todos de la biósfera, los que nacerán para guardarse en el nido decrépito de júbilo y grasas que terminarán poblándolo de carcoma, vengan, siéntese en el bus quieto: no vamos para ningún lado, y eso nos alegra. El conductor salió a enterarse, a gastar su cartucho de interés y desgana: nosotros debemos palpar la cojinería, el muelle descontento de ...

Escancia el vaso en destine

A S.   Siente del mal salido la comprensión, orzuelo absorto en su turgencia, caminadora para niño desgarbado y bacenillas en el alud que no despertó gran tope, solemne retorcijón o premura, lambiscada, antepecho, resina y alacranes, tuteos de piojos engorilados, respeto de mares sequitos, atuendo de parroquia acobardada el ayer fue componiendo el descuido y masticó ya tanto que no saca dulce de la caña y la panela, del fue o del canon; el reglamento del avispero, condiciones para proseguir deforme a los circuitos, enriflarse las cataratas para maldecir lo gimiente, que hoy no, y las pausadas mazorcas del desgrane, salud de trabajo regalado, no cobrarse por lo que vale y antes dar de la calva, lo mejorcito en despoblados pimientos, en la gloria rescatada para no fijar más que astucia y disciplina, delantero para ciertos desguinces, almidonado y con buena diestra para pasearse por la obra de las hermanitas y el trocherío que a todos sucumbe, polvo de naranja destapando el aura de lo...

Jalma

Anselmo Rodriguez, 2026 Al reservorio   Santuario o gratificación platónica del nicho. De los temas que ocupan, el que prepara lo último y decide la vanidad o el rechazo de percances, allí es donde toca auscultarse el costado, releer a santa Teresa. Lo más grande reclama a los hombres de su tiempo. Miniatura del hacedor, blanco azulejo o grandiosidad inflada: el tomo le sustenta uno de los canales propicios: el de la condenación por sigilos, lenta procura para instalarse y durar en un medio pendenciero, en los muchos de la azarosa palma que lo recubre. Es la conserva de la hermosura en el lodazal del engaste y el castillo: arete en la discordia del brazo, borrón de medios días, completo sufrirse para lograr algo en los chircales. Por nuestra culpa, en el tratado remedio de estructurar eso que nos llega confuso, decimos a Dios nos ilumine en la certeza del poderío del alma y dónde ubicamos su despacho, a qué secretario ofrecerle el permiso. Qué puerta tocar aunque no haya nadie. Anu...

«Juanto mereno» y «Posfacio al embolador descendiente»

Madrecita , Alejandro Zapata Espinosa, 2026 Juanto mereno   El tiempo sucede el dolor y la memoria. No es solo una quien apetece alivio, casa y procura; son las que bajo su pregón viven. La muerte olfatea las camas, rebusca en los colchones su tabique, pero siempre, a la hora decisiva, escoge a una. De recorrer el tufo se pega en las oraciones, les invade la adoración; crea un altar en su honra, para desprecio de quienes se guardan su nombre. Fuera, en los comerciales de baratillos, en las avenidas, el trancón, el acto sádico, el goteo de un baño en centro comercial. Esencia de otro mañana. Y las pone a un lado, de modo que observen lo que en la enfermedad se pierden, en qué mil variaciones pudieron seguir la rueda nueva: inconclusión.   ***   No la cizaña, pero en lugar de la tierra en idilio (han vivido sin el capacitante) un poco de futuro. Y si muere una de ellas, la más blanca para desbarajustar la adherencia, a dónde pasará ese día de bingo.   ***   Cuando...