| Gary Williams |
Madrugados con el enfermito: el que se durmió en la sala
hizo la fuerza hasta el taxi. Se agachó, cogiendo aire, y, sin camisa, nos
despidió su jadeo. Briznaba, nada agradable para el insomnio o el cambuche al
susto de un guardia o unos metidos cerveceros. Manejó a su ritmo el taxista,
nosotros arrinconados con la silla desarmada tallándome. Lo acostaron al abrir
el celador y me dejaron afuera, esperando que me digan «Váyase». Mientras, le
escribo a quien le importo dónde estoy, en parte para darle a entender, cuando
abra las lagañas, que yo hacía cosas durante su descanso: primero en la jugada,
aunque estéril. Saco el celular, los del acopio se dañan el sueño por la
ventanilla, los otros esperantes se meten en sacos o aferran las bufandas a la
boca, y pongo El faisán a reproducir en la banca, para todos los salseros de las
ambulancias, auxiliares y conductores, los encamillados y urgentes de que les
abran y los atiendan. «Yo quiero cuando me muera...»: la alegría y la
catástrofe. Hasta chistoso —se lo dije a un de lo más whiskiento, y agregó «Podrá
ser...»— yo ajeno a la turbulencia y entonando: debieran seguirme las
panaderías veinticuatro horas, los particulares equipos al norte, la señora de
las aromáticas y los cigarrillos de arándano y menta: enrumbarnos ahora que no
hay quién agrie ni perniciosos bastoncitos... Miro mi barriga, bajo al suelo y
alzo la mirada a lo alto de un edificio, hago como si estuviera allí, Jhony Pacheco
me da la bendición, miro al hospital y antes de que cierren la puerta me tiro
sin poder recordar un verso de obligada lectura. Me puedo estar desangrando,
pero que no se detengan las trompetas y los soneros y el «Faisanízate (me
levanto a cumbanchar)», le diría a los paramédicos, llenando la cibdad de un
solo cuero, levantando bebés a lágrima o salvando pollitos, un temblor de
congas para los convalecientes que en sala de espera buscan darle descanso al
cuerpo en bancas de acero, frías de trasnocho.
Fátima,
septiembre 29 de 2025
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Revista Digital Pensamiento y Libertad, México, n.° 1, noviembre de 2025.
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