| Ralf Vetterle, 2016 |
Carlos la mula
―¡Negro malparido salí pues gonorrea! Yo a ese negro lo
desafío las veces que sea pa. Vea, desde chinga, «¡Ey salí pues
diablo malparido! ¡Pirobo!», ¿cuándo va a
salir esa gonorrea ome?
―No le ha salido todavía; y vea ya como está de grande...
―¡Todavía no, todavía no me ha salido ese hijueputa en los
años que llevo!
―¿Será que le tiene cutupeto... o qué?
―Es que la cruz... vale mucho pa.
»Vea, yo conocí un señor allá en Betania... y con el
cuerpo cerrado. Y le llegaban y tan-tan... Y ¿sabe qué me decía Alonso? Alonso
de la deuda me dijo: «¡Cuántas cosas se
tiene que tomar usted pa cerrar el cuepo!» Pero usted se
cierra de aquí pa bajo; la cabeza no. Cuando llega un man: «¡Ve... a este
hijueputa hay que dale en la cabeza...!» ¡A ese hijueputa
usted le daba peinilla y echaba chispas! ¡Cerrao...! Ey: echaba chispas.
¡Chispas marica! No le entraba pa... Cuando llega un man y «¡La chimba!» y pa la cabeza
mijo. Balas cruzadas y pa la cabeza mijo. ¿Qué? ¡Pum! ¡Chao gonorrea! Balas
cruzadas: con la cruz mijo.
El Pedregal,
agosto 2 de 2024
***
Gracias por nada
—Buenas, llamo porque vi el perro que se anuncia
desaparecido.
—¡Enserio! ¿Dónde
lo vio?
—Lo vi en La
Rotonda.
—¿Sí! ¿Y en qué
lugar de La Rotonda?
—Dentro de una
casa. Parece que lo rescataron.
—Ay... ¿Y cuándo
lo vio?
—Hace unas
semanas, yo creo...
—¿Y la raza? ¿Sabe
qué raza era?
—Bulldog francés.
—¡La raza de mi perro!
¿Y cómo era la casa?
—No le puedo decir
bien cómo era, pero es una finca...
Silencio
ensimismado, primero, e irascible, después, al otro lado de la línea.
—Muchacha... la
finca de La Rotonda es mi casa. El perro que vio era el
mío antes de
desaparecer.
—¡Cómo así! Qué
pena... Ojalá lo encuentren... Adiós.
—No se preocupe.
Gracias...
Y cuelga.
San Pío X, febrero 12 de 2023
___
Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana, año XVIII, n.° 16, vol. 2, Lima, Perú: Centro Peruano de Estudios sobre Minificción, diciembre de 2025.
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