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Tuerca el retrato

Alexis, 2012

Compañero de una bujía atascada, en la panadería que revuelve gases con paletas de fresa, muerdo el pitillo del perico y arqueo las antorchas insignes en la mesa de enfrente, dos señores encorbatados y plumíferos rescatarse las obras «Resucitando en mis letras...» Alcanzo a uno y sigo, para variar el sentón, con la que agarra un poquito de masa blanca, la pesa, le saca si hay sobrante o injerto, y la tira al caldo aceitoso.

Miedo caer ahí dentro, o que se lo tire un enemigo, una culebrera empática, que una vez apareció en el periódico que pasó una noticia de Rosario en una vereda dominguera: para darle otro esmalte a lo zafado, y a quién mostrarle el resulte, los derretidos por donde surcan bigote y cana. Los contertulios dejaron el pago, escribieron en la servilleta para mí, que no soy mesera, y le arrebato a una desconocida el «A esta hora que transpiras»; me hago héroe tirándolo al basurero que llevan sin recoger la semana.

Salgo para cambiar el aire de pan recién hecho por el de mofle asfixiado.

Un dueño de labrador forcejea para que no se le monte a un beagle, y en la otra esquina, en la panadería que levantó un foráneo con herencia de tierras, los bribones empastelan a un farmaceuta. Pienso en qué desorden tendrán sus cuevas, mordiendo el cerebelo de los encargados, y con cuántos los comparten esos que se los ve juntos pasando por las estatuas ilustres y en las publicaciones del Colectivo Mordera, la ración unitaria posuda que, de verlos en uno de estos centros de diabetes y pastel refrigerado, los llevarían a juicio.

 

Fátima, septiembre 15 de 2025


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Revista Literaria Acuarela, «Regreso», Neuquén, Argentina: Editorial Atelier, n.° 8, octubre-noviembre de 2025.

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