| Techados, Alejandro Zapata Espinosa, 2026 |
El primero inmóvil
Iba el informe del cincuenta
por ciento que es sufridera y acción para los menesteres hasta el veinte de
marzo, agilidad, pedagogía en los buñuelos, cordura: productos. Desciende lo
más cimero de la propuesta, y dale un conteo a las sesiones, que en algo has de
aprenderle al filólogo que, cuando estudiabas, ¡un hijo!, a la hora de sesión
despachada ganado. El pueblo celebra tenerse como propiedad y augurio, fiesta
hace un poco: visiten señoras de Itagüí el templar de famas, y vean al pobre en
vuelta enésima por las faldas bajándose un pan agridulce y un chocolate, los
ahorros de que, espera-aspira-prospera, le ganarán para el estudio de Lumía,
unos libros tapa dura y con las mismas mechitas podrá enviar colaboraciones
hasta nuevo aviso de intereses ya de universidad o fundación o amiguismos. A lo
menos empezó venteándose, embarcado en los pronósticos, el año con funciones y
membrete para los profesorales y las amas de casa; la de aquí, jodida de las
rodillas, se niega al bastón porque es joven, cuando debiera ayudar al peso del
cuerpo, que más se vuelve masa infecta; no lo dije así; le pregunté por un
almorzadero: La Mayoría u otro, donde los comunales debatían, temprano, la
cuestión de la salud, el paro de tres, los directivos en el rearme,
indicaciones y camisas del sindicato. Él no los comprendía del todo, porque le
faltaba gasolina y con qué comprarla: molestó a las de su casa para alguito,
unos trescientos, que ayer tazó las comidas, cuente moneda por moneda, recordó
el significado de cincuenta pesos, la importancia hasta la una de la tarde
porque la cojinetica llama a la puerta: «¿Joven usted se queda hoy?» El
papelero, don señor con foto de su esposa y su hija, conoce su nombre, lo tiene
los listados de asistencia impresos cuando va a reclamarlos; solo debe tener la
plata, entregársela, decirle que la cuente y recibir el «Hágale». Conoce a don
Fabián: es acceso a San Antonio, al compañero, a Las Playas y a donde le entre
en gana salir, en caso de no viajar al centro. Lo mismo pasó en Betulia, y
quisiera con el de mensaje cada dos que interviene. El caso de la actualidad,
bomba de humo o verdadera procedencia para almas críticas, analizado por la
Fundación Guzmán Ariza Pro Academia Dominicana de la Lengua: «El término therian es un acortamiento del inglés therianthropy, voz empleada en el ámbito
médico cuyo equivalente más cercano en español es zoantropía. Therianthropy
se relaciona con el adjetivo therianthropic,
que significa ‘que combina la forma de una bestia con la de un hombre’ o
‘relativo o perteneciente a divinidades representadas en formas combinadas de
hombre y animal, como las deidades con cabeza de perro o de águila’, según
registra el Oxford English Dictionary.
Este se
documenta por primera vez en 1886, tal como recoge la Encyclopædia Britannica: “Religions, in which animistic ideas still
play a prominent part, but which have grown up to a therianthropic polytheism”
(C. P. Tiele, Encyclopædia Britannica,
vol. XX, p. 367/2)». Esto es necesario para dormir
tranquilo: en cuanto sucede un fenómeno social, que aclaren el término y se
utilice de ahí en adelante, con diferencias o no. Lo que guarda el
conferencista: si la ortografía cambia, se pierde el acceso a los textos
clásicos de la lengua. No he visto ninguno en el pueblo, ni en la ciudad
segunda, pero demás que entre los suyos se geste un semicontemporáneo; es de
observar que la primera solución es la violencia, aunque el municipio tibio los
acoja en planes. Notable es la solidaridad selectiva: con el macaco sí y el
genocidio no. Harto seria la paradoja espectacular, el uso político de las
giras en torno a un vacío de aire. Por ello no debiera olvidar la propuesta
situada: contexto, antirreacción, impacto diario: gestiones que sí importen en
el proyecto: colegio, remendaduras, electivos. Libre en la tarea enmarcada,
jueves microponente, asunción del programa a metódica compostura. Por el
momento en que sigue contando la historia, las fondas del parque compiten
corridos y baladas, y luego tendrá para unirse a la sección de la noche donde
festejan logros mínimos, duraderos según la procura: migajas que alegran.
Cocorná, febrero 24 de 2026
***
Instantes
Viaje en dilema. Si retrocedo, un
cañón se distrae en la bajada del nubo.
Detén el
camino si adelanta los blandos; y el jardín a pecho, arrancale la maleza para
el que apenas nace, y súfrelo desde ahora.
Las
iguales se aruñan granos de la espalda, y sostienen la historia de un
recorrido, las masacres. Avanza el cojo por la carpa y las maderas: el cemento
fue regado para suplir que ya lo sumerge. Las camisas de trabajo extendidas
olerán a casa de lejos, y la ventilación del bus se la chupan las ventanas
selladas.
Parco
artilugio: aquí mueren las vanidades, nunca temidas.
Abro los
ojos y, como un golpe: granero y legumbrería La Sorpresa. Estás en Granada. Muy
lejos aún de quiénes te conocen.
Pare en
Marinilla. Jugos que no tiene, propaganda del partido sádico, lechoneras y
terceros pisos con varillas acupuntando el cielo. «¿Desea degustar?» y correría
de una señora para montarse. Mi bolso cuenta por uno que no llega.
Pepa de
aguacate en balón: la cabeza con los golpes de trocha y curva. Incómodo el
asiento; la ventana pantallea la creación divina, el verde famoso en los
comunicados. El calor de la barriga saldrá luego de cinco horas, unas cuantas a
pie, bajada por el esmero de lo cumplido, del trabajo que no acaba ni descansa;
las luces titilan; quizá espera dormir un poco los músculos de la tensión
revisada, de los planes que se incumplen. En todo caso, está al día con el
conductor, y de su puesto no lo saca hasta la Terminal: a no ser que un volado...
gravitar el rezo en verdad «duradera».
San
Luis-Granada-Marinilla, febrero 27 de 2026
___
Leído en el programa, conducido por Doris Ospina Alzate, «El paraíso de la poesía», Radio Aldora, Pácora, Colombia, febrero 27 de 2026. Entre Paréntesis, Santiago de Chile, núm. 135, marzo de 2026.
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