| Anselmo Rodriguez, 2026 |
Al reservorio
Santuario
o gratificación platónica del nicho. De los temas que ocupan, el que prepara lo
último y decide la vanidad o el rechazo de percances, allí es donde toca
auscultarse el costado, releer a santa Teresa.
Lo más grande reclama a los hombres de su tiempo.
Miniatura del hacedor, blanco azulejo o grandiosidad
inflada: el tomo le sustenta uno de los canales propicios: el de la condenación
por sigilos, lenta procura para instalarse y durar en un medio pendenciero, en
los muchos de la azarosa palma que lo recubre.
Es la conserva de la hermosura en el lodazal del engaste y
el castillo: arete en la discordia del brazo, borrón de medios días, completo
sufrirse para lograr algo en los chircales. Por nuestra culpa, en el tratado
remedio de estructurar eso que nos llega confuso, decimos a Dios nos ilumine en
la certeza del poderío del alma y dónde ubicamos su despacho, a qué secretario
ofrecerle el permiso.
Qué puerta tocar aunque no haya nadie.
Anudamos un complejo y si digo aquí en el páncreas, temo
gemir el secreto en grano inmisericorde: entonces la maniobra termina
escandalizando a los flacos, a los gustosos, a la gloriosa adquisición cuidada por
obra montañas. Es el interior y la válvula matriz: energía nuclear, sangre de
estrella, respiración divina, mundo de figuras, mito dándose el rostro.
En ella los besos sagrados, calentura de «surtidor
central»: inteligencia de la que habremos un trozo, flanco en dónde agrupar
esto que de por sí no ayuda, y puesto que salió de la unidad, pregonemos
individuaciones: caminata al rastro harto segundo, muerte por difamación y
aletas de aurora en la ventana quebrada: el arlequín secciona la función
hablando del poder en corrientes y en la esfera, en el palacio que divierte a tan
solo uno de los que podrían cientos: armoniza un callo y da la prueba del
silicio, canal recto a la liberación, nueva república, afán de conservarse, el
todo en su globalidad.
Sentirse en el convenio, aunado a las espaldas.
Aguas Calientes, febrero
28 de 2026
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Versos del alma, Atizapán de Zaragoza, México: Callitlahtolli, Poetas Mexiquenses, abril 16 de 2026.
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