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Hemíptera orden

Goerge, 2022

Pondría el reflejo de canción; la oigo en el constante acompañar de cigarras por el lengüetazo de monte que bordea al colegio en sus planes a medias —descuido de los documentales y sus copias de seguridad—; las fachadas de las señoras con sus nietos ya para qué más cuidado, y las palas lambiéndose por abrir otro al corredor de la Virgen —hay cicácidos en el nicho que referencia—. De las ninfas a los adultos, de puritica savia y en la levadura de tonos supremos: una orquesta, marcha de tanques, cumplido a los ensombrecidos en escala: acompañantes-serenateros de no contadas en registro de geriátrico, a la vista del tendero y su ocupación acomodaticia de bienes.

La aparente monotonía —sistema Tishechkin— y los patrones acústicos de reconocimiento intraespecífico, aislarse reproductivo: fases acompasadas con el abrir de reja para sacar los cachorros, el caerse de las llaves motrices, la papita ensalada comprada con una semana de racionar descansos. Estarán allí para los vigilantes de obra, tinto y cigarro el desánimo, y con los veladores de cuerpos: la intensidad del tórax los infla, y en la pasión de catorce, en los pedidos de primera farsa, en el correr de brujas allí estaban, intensos en la descomposición del fondo si una sola de ellas negaba articularse con la obra total: propicio de afines.

 

Aguas Calientes, febrero 21 de 2026

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Revista Digital RAIAL, año V, N.° 30, Zamora, México: Ediciones Real Academia Internacional de Arte y Literatura, marzo 10 de 2026.

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