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El arrullo

Lyon Perú, 2023

Aguas Calientes, febrero 21 de 2026

 

De las cuidadosas a elección, madre y tierna compañera, ademán y desprestigio del evento. Quise aislarme mientras preparas los bollos, la receta que espiabas desde la tarea, las líneas de juego dónde desempeñarte: serás coordinadora o gestora, en todo caso una mujer lista para el puesto de rectora en un colegio veredal, con los proyectos reunidos en un banco de recursos y la propuesta a los docentes de hacerse ver en la academia. Es idea mía, porque yo estaría emocionándote, respaldando lo que ofrezcas; marco teórico o cansonería para fundamentar las cartas.

Nos formamos en el tipo de novios que le gustan a la madre generatriz, a la columna de los hijos (el relato preparado, en El Gaviero o la edición personal, es la guía-experiencia que nos reúne: vientre, pecho, voz): fundiéndose en la tarea común, algo individualizados contigo pero en la lucha de la consciencia, albergue contradictorio. Problematismo y respuesta al para qué de Iliénkov. Si nos detuviéramos, más allá del peso y la estatura en tiquete, observaríamos cómo pasamos del estudio, de los bloques y los cambios para aula de humanistas, gestores, sistémicos-estudios de metaanálisis, al techo compartido, el dos por dos mujer-hombre: un espejo con ganas de repetirse.

Descargas los implementos, llevas a mamá en la mesa y, en el parque inflable, concepto aprobado como el de las terrazas en bullicio, dejamos el paseo de noche.

El amorcito de Julio, que acompañó el documental del antioqueño, lo tendió a llorar, trae la radio y la pregunta por una cita cancelada. Trato de coincidir lo que nos rodea: entre esas cosas, la duda para cuándo liberan los viáticos, hasta dónde voy a durar raspando olla cuanto tuve pero se nos fue en las empresas infructuosas, debientes. Un factor es la gastonera, pero en consideración futura: no es por calentarnos, pero sin el bolsillo no hay tilín: me separé a pesarme con los trabajos pendientes, el formato que se anuncia, los productos y el desbaratado sentir pedagógico en las visitas. Bien lo dijo un coordinador de sede: esto es más administrativo que otra cosa: y lo mismo serán los años en que acomodemos labor y costumbre, familia, plancha quemada, aromas favoritos. Llegará el momento de sentirnos en otro por cierto, y será como uno de nuestros escapes: diversión de fosas latentes.

 

Manuel Ortiz Benjumea


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Cartas al amor, Ciudad de Mendoza, Argentina: La Retórica Ediciones, abril de 2026.

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