Coda
preámbulo
El
tratamiento de una forma, iniciado en su uso, implica arriesgarse a equívocos.
Pero, sin tratar de forzarlos, se eleva la interpretación, o se generaliza, a
la teleología poética, la búsqueda de un orden, en este caso la Rima Jotabé.
Valgámonos de un párrafo introductorio de la Documentación formal actualizada (forma sin polvo, pasillo
transcurrido) este 2026 por su creador: saberse en diálogo, por gestiones de
comunidad literaria, en el ámbito contemporáneo.
Además
de comentar las frases «ingeniosa estructura», «arquitectura nueva, fresca,
actual», pensemos lo siguiente:
Todos
los aspectos de la vida evolucionan para adaptarse a las nuevas tendencias [y
uno creería que por «nuevas» el verso libre copaba el escenario] y necesidades de
una sociedad siempre cambiante que, paulatinamente reclama nuevos retos que
superar y nuevas formas de poder hacerlo, con nuevas herramientas que faciliten
su superación.
Si
bien Valéry recuerda la acepción de «burgués» según los románticos: quien no entendía
nada de las artes, y su evolución en contextos político-económicos, resalta a
los que dan valor a la cultura pero que no tienen «necesidad esencial de poesía o de arte...». Y recalca un tema
propio al texto mencionado: las «nuevas tendencias» procuran el orden que
defina la creación actual: praxis innovadora. La Rima Jotabé como detenimiento
en el lenguaje, las impresiones-sentires del siglo XXI; contra una «poesía ya
hecha», la fijación, el orden y la posibilidad de nuevas variantes: los «retos
que superar».
De
este modo, las variantes y los complementos de la Rima pueden agruparse con las
experiencias de los jotaberos, «ya sea por su métrica; por la cantidad de
poemas que se suceden; por su aspecto visual o; por algunas características
propias diferenciadoras». La misma Documentación
responde a un interés sistémico, actualizado y rastreable de los orígenes y el
avance de la Rima Jotabé, es decir de los recursos técnicos, generados por sus
autores y registrados por su creador, de los que se valen los poetas: la suma
de los moldes, flexibles y desafiantes, en los que se puede verter la
sensibilidad y el intelecto.
Ante
esto, el cúmulo formalizado, se puede reprochar «al poeta las investigaciones y
reflexiones, la meditación de sus medios» («los que no saben hablan y los que
saben callan», en el francés, o en el mexicano Gorostiza: esa «misteriosa
substancia que elabora» o, agregamos, lo elabora), y se responde: «¿pero quién
pensaría en reprocharle al músico los años consagrados a estudiar el
contrapunto y la orquestación? ¿Por qué queremos que la poesía exija menos
preparación, menos cálculo y menos artificio que la música?». Plantearlo de
esta forma, siendo uno poeta, es cometer suicidio: ofrecerle al filósofo, al
psicoanalista el campo exclusivo de su trabajo. Entregarle a otro el campo de
las fascinaciones, permitiéndole recomendar lejos del primer contacto, del
toque de suerte o brío que fecunda las hojas.
Aguas Calientes, abril 4 de 2026
***
Tensión
(Jotabé)
A
la desidia más del duro empeño
a
fin de callarse gentil risueño.
El
sudor nace de las extensiones
las
santas, infinitas bendiciones
así
lejos de falsas sensaciones
se
busque en los techos de las ficciones.
Y
que el verano resida en la alcoba
de
la suma invención y la caoba.
Ruéguese
porque en ningún triste ceño
los
nodales no encuentren aflicciones
y
sin tareas, que el poeta engloba.
Aguas
Calientes, abril 5 de 2026
___
Orpolí. Revista de la Real Orden Poético-Literaria Juan Benito, N.° 9, Valencia, España, junio de 2026.
Comentarios
Publicar un comentario