| Humareda, Alejandro Zapata Espinosa, Bello, Colombia, 2026 |
Desvío al agobio
La mullida tristeza
el falso accidente
concebido
las iniciales del
perdón
la querencia y sus
mutismos parcos
el hocico y su
tijera atascada.
Barbosa, abril 27 de 2025
***
El apuro ventisca
una ráfaga que
comprende la edad
y la ruta del fruto
que aró sobre
entregas y pausas
las vacantes al
regadío
de la tripulación
hirviendo el laurel
contando la mañana
y el despojo.
El Pedregal, abril 30 de
2025
***
El golpe corto
en la planicie
cara.
La sangre que ha de
salir
fue jugo para el cansancio.
Se bebe
y el dolor colmado
inhibe otra zona
el vaso o las
glándulas.
Y como nadie recoge
al herido
la calle se
acolchona al rostro
y solo puede verse
cuando recula.
El Pedregal, mayo 4 de
2025
***
Se adjudica
un cálculo
entreabierto
para decir esta
enfermedad me pertenece
en algo ha de
entretener el rencor
contra alguien ha
de estallar lo incrédulo
y reducir la
lástima a mis pies
calzarme el tan
manoseado desprecio
quitarle ventaja al
almanaque
dejando solo la
fecha
para cuando
pregunten las medidas del cuerpo
el gusto ya inútil.
El Pedregal, mayo 7 de
2025
***
A cuál fin
debo negarle fervor
y sufrimiento.
Lo inigualable fue
mentido
y la exactitud era
copla
de un beato en
anaquel.
Si debo pensar en
la causa
que lo perdurable
se atreva a decirme
dónde se esconden
los fieles
de qué tipo de
barca se lanzaron
los que perseguían
el firmamento.
La lenta mudanza
el copioso ímpetu
en cuanto se
concede se desquita
desarmando de
yerbajos
lo fingido por
inestable sosiego
por causas en las
que otros suelen enterrarse.
El Pedregal, mayo 9 de
2025
***
Guardó el techo
inalterable
«cordial guarida»
el reboso que
desconfiaba
y supo abrirse para
los convenios
fingir sumisión
resbalarse entre la
carga y el desgano
pues de bestezuelas
se llenó la curia
de triscadores y
asombros
constantes babasas
que aclimataron el
intermedio.
Los primerizos
pudieron abarcarse
aliar desvelo y
medianía
en busca del estero
y atentos al relámpago
que punzó la giba
de donde emergen
los coros
los lentos
pastizales
y el altillo que
solo pisa la creciente.
El Pedregal, mayo 10 de
2025
Hiel y muesca
I
Vela mis muertes
palomita que has
llamado
los pasos del duelo
y haces ronda
en agrestes
composturas
en famélicos
tiritantes
muñones lijados en
los desperdicios
casi secos de tanto
arrastrar
ruedas de una
carroza incendiada
culebra partida en
dos
animal quebrado
pan seco hecho
pedrusco
fuste endurecido
que te traspasa
vela mis muertes
paloma
y dime en cuál me
acompañarías.
El Pedregal, diciembre 16
de 2024
II
El belfo en alza
y los dedos
machucados
estiran la boca
la arrancan a
tirones
(amplitud maxilar)
y a tijeretazos se
descuelga mandíbula
y se la pone de
corona
y se recibe a los
súbditos
con la risa
ensangrentada
(frescura de
plenitudes)
con los brazos
abiertos.
III
El bocado que te
arrastra
luz entre vapores
es la partitura que
otros probaron
techos de costillas
y vírgenes
lacerando sus muslos
bermellón que fue
vino
asistencia al
repique
bálsamos rechazados
por el tribunal.
Bebe un poco
la malicia
sonsacada
el agrio flujo
tornado elixir
y cuenta las
fogatas en los picos
donde tallan a
puñal los reflejos celestes.
El Pedregal, diciembre 26
de 2024
***
Hoy que hasta
tus puros huesos estarán harina
que no habrá en qué amasar...
Cesar Vallejo: XXIII
Solo una faena
un azadón, un
departamento,
los hijos de tus
hijos (y sus hijos),
las citas con el
odontólogo, el psicólogo y el gimnasta;
mercar para varios,
mercar para sus gustos
de caramelo y
cebolla;
solo renovar
licencias,
matricularlos y
planear con la junta los festivales del ensimismamiento;
¡solo colma los
platos y recógelos y lávalos!;
limpia los vidrios,
sopla las lentes
e innova la
posición de la sala;
compra los barnices
y los talcos;
prueba un nuevo
desodorante:
deja laborar al
organismo:
el que se abre y da
salvas
en renuncia a lo
eterno.
___
PoesíaNo. Revista Latinoamericana, N.° 1, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: Editorial Barnacle,
marzo de 2026.
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