Ir al contenido principal

Dorsala

Tarde principal, Alejandro Zapata Espinosa, 2026


Gira en torno la burla y el juicio

a los astros que estropeó el sentarse

de camiones en noche por hora

los tabiques nupciales y la ausencia

del rimero

de la cascada inaugural

por donde salió un hijo de indio

al fastidio de las muecas civiles

al ademán de la abulia

que solo un polvo llevado

una compuerta de moscas tendrá a bien merendarse

porque la urbe peinada

retiene sus rufianes

como niños bobos en familia estricta

los modela según el timbre occidente

aseguran el levante del pago

y las cazuelas lamidas

que estamos a mano en la espalda

del que eligió el primer palmetazo

sitial de lunares que migran

de un bar

del concierto al estanque

a los techos en plaza pública

y el arrume de bolsas para calentar la hielera

de la noche comadrona

el silbido

las carreras a malla o estación

única hospitalidad la cigarrería

ni un peso

las campanas ancladas al baloto

la cifra que partió sin doliente

la espesura de un corazón rapado

que sale como final optativa

de manubrio en el bien del giro

el más violeta de los sacrificiales.

 

Tarazá-Aguas Calientes, junio 13 de 2026

 

___

Hipérbole Frontera. Literatura y Otras Expresiones, «Verano», año 7, N.° 41, Tijuana, México, 1.° de julio de 2026.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nanila

Belal Alshugri, 2021 Ha cuidado y la montan como si fuera de ella los niños, esos chillones que la abuela, su dolor, lágrima a cuatro ojos, le dice que no los mime, ni les hable de cerca porque, son así, les terminan debiendo. La vida entregada a quien no es de uno, ni uno de él, esfuerzo que no entra en la familia de sangre cercana, la de en Cristo y la natural es diferente; el problema, si es uno, de los levantadores de hijos que no son suyos: también, con su diferencia, el no acompañamiento seguido, pienso en un beato que no tuvo hijos pero vive, por temporalidad de tres años, con mujeres de uno a dos hijos, no se le han conocido más. Pero regresemos, luego si él se interesa aparece, a la muchacha que come mierda en las Illes Balears: se quedó guerreando la vida —agregamos acá otra raíz: la migración y las nanas, las cuidadoras en sentido lato—, a ver si abre un tercer piso, segundo para la propiedad, una casa y asegurarse algo de la adultez. La llaman dos abuelas, pasemos a esto, q...

Cinco haikus

 Insa Osterhagen, 2018 Vieron un piojo orondo en mi cabeza. Mamá lo busca.   El Pedregal, mayo 10 de 2025   ***   Cierra los ojos. La abuela puso el hilo: rodea el diente.   Faltó un dulce. Parte uno con la boca y da la mitad.   El Pedregal, mayo 11 de 2025   ***   «¡Un avisporro se come mi banano!» Y no lo quita.   El Pedregal, mayo 27 de 2025   ***   Alimentamos las lombrices con dulces: una bolsada.   El Pedregal, mayo 30 de 2025   ___ Bicicleta de Papel. Revista de Literatura Infantil y Juvenil ,  N.° 4,  Zapopan, México, julio de 2025.

Doble ele

Renan Braz, 2026 A M. A.   Por asistencia fue que recobré el nombre del bailarín, el cervatillo, los resortes-piernas del desenvuelto. Le había cogido la maña, por guacharacoso, revolón y avispado, y era verdad, o al menos da indicios de bailarse hasta un zancudo, de recibir los días a salto y encarame. Si no hay dispuestas, y venga dele, muévalo que ese «rocito» se baila así; otra cosa el bullerenge o «La marcha de guerra» (himno). De haberlo llevado a la sesión en el corregimiento a cinco minutos, dos motos una la del «paisa» y otra de monteriano, allí se pondría encima de las informáticas-dos a cardio y certamen. Ay de enseñarle Faz de Chicote (funk), o el Baiana , mejor los dichos, unas sesiones de solos-coreografía, o jornadas institucionales dando cuenta del milagro hecho compostura, insistencia y quiebre. Para contarle que yo una vez con la bachata mona en territorio enemigo, bus y guayabo, bebidas hidratantes, noche en finca extraña (siesta para «curarnos»), ella diz...