Ir al contenido principal

«Cúntina», «Íntino», «Nolo» y «Abredura»

Exposiciones, Alejandro Zapata Espinosa, Medellín, Colombia, 2026

Cúntina

 

Morirla en pleamar o subconjunto

las ondas fallecientes en represa

cuenco del fondo lora

los pozos del gorjeo

la boca a la desaparición

del prófugo y su guisante

el croar tácito del colon

su minera axila en arpegio

desagüe y convecina mies

a lo hondo de lo afín

esa es el destete que ulula

el índice del viaje en concubinato

los trocadores que vengan

la cripta del pozo

glóbulo estallado

la costumbre de la mazorca

abriéndose en grita y en tallos secos

en la especie de lenguas

y lazo insecticida que inflige

el coco azul

la mosca madre.

 

Aguas Calientes, febrero 15 de 2026

 

***

 

Íntino

 

La trastienda para moscardones robados

cuéceme de remolinos en tejer vaso o grumo

la costera pare

que no es más un huésped

sino fanal y campanada

evidencia del gorgoteo por carburadores

una maña personera y los restrictivos loros

el totálico arrume de enseres

cancelaron la agenda y su repartidor

siempre en contra lo médano

la fauce en tapir

gusto de fabricantes y cucañas

donde nadie revele al negro José

el abierto portalón

la órbima del enclaustre.

 

El Carmen de Viboral, febrero 16 de 2026

 

***

 

Nolo

 

Pasta un grisero

la queja de la enamordada

arazón hermano

blotones de chocolate

dónde uno encaminarse el regaloso

frescuras de valle

invita a participar en la delánima

y contriste las alamenas

el vaserón lleno de clienques.

 

 

El Carmen de Viboral, febrero 16 de 2026

 

***

 

Abredura

 

Entorpece el resabio

una de las gangas maromas

y el silencio se enturbia

con el traquear

sobre las carnes del acopio

léxica y aguachenta

un pitido

y en la principal se desviven

arancelado más lo torero

llama para el candor de ingles

en toda la bramadura

que ofrece el litoral

y al mastín de los pacatos

las nueve no cierra sin propina

es menester buscarla

en los campales

o en la tierra que se llevó

la uña de una muleta.

 

El Carmen de Viboral, febrero 17 de 2026

 

___

Reflejos Literarios, «Letras amigas», 4.° temporada, General Rodríguez, Argentina, junio de 2026.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Nanila

Belal Alshugri, 2021 Ha cuidado y la montan como si fuera de ella los niños, esos chillones que la abuela, su dolor, lágrima a cuatro ojos, le dice que no los mime, ni les hable de cerca porque, son así, les terminan debiendo. La vida entregada a quien no es de uno, ni uno de él, esfuerzo que no entra en la familia de sangre cercana, la de en Cristo y la natural es diferente; el problema, si es uno, de los levantadores de hijos que no son suyos: también, con su diferencia, el no acompañamiento seguido, pienso en un beato que no tuvo hijos pero vive, por temporalidad de tres años, con mujeres de uno a dos hijos, no se le han conocido más. Pero regresemos, luego si él se interesa aparece, a la muchacha que come mierda en las Illes Balears: se quedó guerreando la vida —agregamos acá otra raíz: la migración y las nanas, las cuidadoras en sentido lato—, a ver si abre un tercer piso, segundo para la propiedad, una casa y asegurarse algo de la adultez. La llaman dos abuelas, pasemos a esto, q...

Diez poemas

Humareda , Alejandro Zapata Espinosa, Bello, Colombia, 2026 Desvío al agobio   La mullida tristeza el falso accidente concebido las iniciales del perdón la querencia y sus mutismos parcos el hocico y su tijera atascada.   Barbosa, abril 27 de 2025   ***   El apuro ventisca una ráfaga que comprende la edad y la ruta del fruto que aró sobre entregas y pausas las vacantes al regadío de la tripulación hirviendo el laurel contando la mañana y el despojo.   El Pedregal, abril 30 de 2025   ***   El golpe corto en la planicie cara. La sangre que ha de salir fue jugo para el cansancio. Se bebe y el dolor colmado inhibe otra zona el vaso o las glándulas. Y como nadie recoge al herido la calle se acolchona al rostro y solo puede verse cuando recula.   El Pedregal, mayo 4 de 2025   ***   Se adjudica un cálculo entreabierto para decir esta enfermedad me pertenece ...

Salidas la papa

Formación , Alejandro Zapata Espinosa, Cacerí, Colombia, 2026 Les he pedido tres veces lo mismo, a falta de pruebas, como si les deseara instalar un guion, algo de más al reglamento, la sentada una mesa después de las que atienden y sus familiares (el borracho que jura haber traído moto, cuando lo subieron a otra; el bebé que exige su carrito y se despide del paisa (él con el palillo en los dedos y la madre, o la hermana, sonriéndoles, bendito Dios); las cervezas bebidas, hasta ahí; las gaseositas y el cambio contado. Papitas de diecisiete, manzana o uva, y la espera, los jugadores de fútbol (equipo de tres personas), los ciclistas, los trotadores, y la llegada, por la mujer de rosa, de las papitas, el huevo cocido en dos, las papitas sin sal, échele que no sale, las salchichas partidas y el palillo (trae las servilletas, otros palillos), antes preguntó qué salsas: roja y rosada, y dele. Tras cuatro días, cinco desde una vez en abril, ya me entienden apenas llego. Termino y bebo de a p...