| Ayşegül Aytören, 2022 |
Pateó, por quinta vez, luego de cansarse de los
maderazos, la puerta de la plancha. Se quejaba de la estupidez de su hijo,
quizá herencia de tantos otros imbéciles como él y sus hermanitos, y le pegaba
a los adobes, a las tejas, a cuanto se le atravesara como si eso, el objeto,
fuera el causante de que un don ratón metido en el arrume de varas, se escapase
de la plancha al segundo piso en obra negra. Al bajar a buscarlo se echó a la
pérdida; al subir, se tropezó con una escala y bajó rodando, entumido, tronco
sin dónde agarrarse, la pura bajada: no se podía levantar.
Como le había dicho al estúpido que se fuera, este, desde
arriba, sin rastro de angustia, más bien severo en su desgana, satisfecho por
el orden de las acciones y la justicia actuando a su favor, ya era hora, esperó
a que le pidiese ayuda, ¿fémur o costilla?, pero bajó con tiento y pasó por un
lado, sin mirarlo siquiera, no existía, y cerró la puerta del segundo piso al
primero. Lo llamaba, sí, pero que otros respondieran por ese nombre, que él y
su mujer de entonces, caprichos que duran todo un ocaso, le pusieron. Solo se encargó de que el televisor del primer
piso no quedara prendido (esa bulla que aumentaba cuando más debía concentrarse,
oh suplicio de larga data y su conclusión), y le tiró el celular, como cayera,
por un hueco, la ventana: arrastrarse o que alguien acudiera a su llamado,
quién sabe qué fue primero.
Al salir, se desempolvó el pantalón (ensuciarse en tales
marañas, a costa de gritos y pataletas de un viejo de setenta años), y se
detuvo en una tienda para fresquearse. Tras dos cervezas, se despidió, fue a su
deber del día, si no es que ya estaba libre, sin estorbos.
En treinta minutos no habían pasado con él: buena seña.
Aguas
Calientes, agosto 22 de 2026
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El breviario
de las bestias educadas. Vol. 1. Satisfacción del perjuicio ajeno. Antología
internacional de relatos cortos, San
Pedro Garza García, México: Sindium Editorial, agosto de 2026.
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