«De
las aulas de Itagüí a los escenarios internacionales, el joven poeta colombiano
consolida un 2026 dorado tras su consagración en México y su llegada al
Festival Internacional de Poesía de Medellín.
Hay
nombres que empiezan a resonar con el peso de una certeza en el panorama
literario iberoamericano.
El 2026 se ha erigido como el año de su
proyección definitiva.
Sin embargo, el retorno a la raíz ha
sido igualmente dulce.
La obra de Alejandro Zapata no solo
habita el poema; habita la reflexión sobre el lenguaje mismo.
Pengires
Bordea un comienzo
la tensión del revoltijo
curva incipiente
«latido de persiana»
premonición que ejecuta
las masticables esferas del
circo
y bendice a la mujer que se
vuele
por los ramales
del humo en zaguán en altura
por la «resolana de naranjas»
cerca de la cueva de los
brebajes
el monasterio en cajonera
pacífica voz
y viejos pretiles en abismo
tú madre follaje
en lámpara o remiendo
sacaste el grillete prenatal
la muesca de «angeslcustodio»
regalo de todas las culebras
yarumales a nos
el acorde en vuelo.
Cocorná-Aguas Calientes, marzo de 2026
***
Omisión
El ladrido sume la yerba
rompe los cajones
trae madre al veinticinco
de los alambrados
en este cargo será helada
vértebra de modelo compuesto
cipreses la cumplida hora
en que nadie destapa
el geranio del milagro
la rencorosa bobina y el sudor
de los ayunos remedios
mugre a ser provista
en liviandad de petates.
Fátima, marzo 8 de 2026
***
Espíritu
Nariño
Asoma
al filo
entre
niebla una aparición
conjunto
a caballo
la
escalera al suelo del mundo
pero
arriba el gigante
en
el día del agua
en
las colchas tendidas
por
primer momento fuera
el
campesino y la ropa usada
con
los dientes al arado
los
surcos por método
y
en el costal los tragos
servirse
entre la cordillera y el jornal
porque
aún humedece
y
gotea el cansancio
por
las trochas.
Fátima,
marzo 17 de 2026
___
Crónica Cultural, N.° 8, La Plata, Argentina, agosto 23 de 2026.
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